¿Qué es el design thinking?


¿Qué es el design thinking?

Los últimos años el concepto de design thinking ha ganado mucha popularidad por la forma en que se aproxima al desarrollo de un proyecto o idea de negocio. En este blog compartiremos los principales puntos a conocer sobre este innovador concepto.

¿Cuál es su historia?

Es una metodología que surge en la Universidad de California en los años 70 pero no adquiere mayor protagonismo hasta el año 2004 en el que la empresa IDEO empieza a aplicarla para el desarrollo de sus proyectos y su fundador, David Kelley, crea DSchool en la que tanto profesores como alumnos trabajaban en conjunto aplicando dicha técnica.

¿Qué es el design thinking?

El design thinking es una metodología que cambió 180 grados la forma tradicional de desarrollar proyectos ya que normalmente se empezaba por el desarrollo del producto para finalmente lanzarlo al mercado. No obstante, lo que propone el design thinking es partir del análisis del cliente y como paso final desarrollar el producto; es decir es cliente céntrico. Ciertamente al ser disruptivo en un comienzo generaba múltiples dudas sobre su efectividad, pero resultó siendo sumamente útil al punto de que actualmente es enseñada en muchas universidades de negocios a nivel global y aplicada en diversas compañías.

¿Qué fases incluye?


Empatizar: El primer paso como se señaló anteriormente es analizar al cliente. Debes comprender sus necesidades, miedos, gustos, deseos. En este punto para mapear todo ello de forma más organizada y sencilla conviene usar un mapa de empatía en el que puedas entender qué piensan, sienten, hacen y dicen estos usuarios. A su vez, para conocer sus puntos de dolor al recibir servicios dentro del rubro en el que buscas desarrollar tu idea, puedes emplear un customer journey map.

Definir: En esta etapa en base al análisis previo, se recomienda identificar aquellos puntos relevantes para enfocar el problema a resolver. Es necesario sintetizar la información obtenida y clasificarla y ordenarla para  posteriormente empezar a trazar el camino a una posible solución.

Idear: Una vez definido bien el problema es recomendable realizar una lluvia de ideas sobre las posibles soluciones, para lo cual lo ideal es que participe todo el equipo, de manera que se obtengan multiplicidad de opciones. En este punto, es relevante destacar que se deben anotar hasta las ideas más irreales o descabelladas puesto que finalmente esas son las más innovadoras y posteriormente se pueden aterrizar. Recuerden pensar fuera de la caja.

Prototipar: Luego de seleccionar una idea de solución de la fase anterior, es fundamental transformarla en una primera versión palpable o prototipo. Este puede ser elaborado con una simple hoja y cartulinas o creando una página web, app o plataforma virtual simple. Lo importante no es que sea un producto súper desarrollado, sino que tenga lo esencial para ser comprendido por los potenciales clientes.

Testear: Una vez elaborado el prototipo llega el momento de probarlo con un grupo de posibles usuarios que se encuentren en el target definido. Esta fase es crucial para conocer sus opiniones del producto y qué aspectos se podrían mejorar o cambiar. Para informarte acerca de cómo validar y prototipar correctamente una idea puedes consultar el siguiente ebook.

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