¿Cómo implementar Design Thinking en mi empresa de forma efectiva?


¿Cómo implementar Design Thinking en mi empresa de forma efectiva?

Design thinking es un enfoque para resolver problemas y mejorar las experiencias de nuestros usuarios. Ahora se usa en casi todos los ámbitos para crear productos complejos, maquinas, software, nuevas ideas de negocios y mejoras en el servicio al cliente, etc. Existen diferentes variaciones de esta metodología pero todas siguen el siguiente flujo: desarrollar empatía con el problema o la oportunidad, generar ideas de solución, prototipar y testear con los usuarios.

La teoría la podemos encontrar en diversos libros, cursos, talleres; sin embargo, muchas veces cuando las empresas tratan de implementarla no llegan a obtener buenos resultados. Si la teoría es un proceso sencillo que consta de unos cuantos pasos, ¿Por qué se complica cuando quiero ponerlo en práctica? Esto sucede porque el proceso lineal que inicia en un problema y termina en una solución muchas veces no es aplicable.

La aplicación de Design Thinking, en un ambiente empresarial, debe de estar alienado a los objetivos de la empresa, a las necesidades de los usuarios y a variables técnicas(tiempo, dinero, recursos, tecnología). En adición debes de contar con un equipo y partners suficientemente flexibles para acomodarse a los cambios que puedan surgir en el entorno interno o externo de la empresa.

Entonces, ¿cómo aplicar Design Thinking en mi empresa para generar soluciones útiles y de forma efectiva?

1. Alinea al equipo de trabajo: Es importante tener a todo el equipo alineado al objetivo que se quiere lograr. Por ejemplo: incrementar las ventas, reducir las devoluciones de producto, mejorar el rendimiento de mis trabajadores. Para esto se puede usar el siguiente esquema continuamente:

- ¿Quién es mi usuario?, ¿cómo se llama? y ¿qué lo caracteriza?

- ¿Qué es lo que no podía hacer antes? y ¿Qué es lo que puedo hacer ahora con esta solución?

- ¿Qué nos hará diferentes con respecto a cualquier otra solución?.

Este alineamiento se debe de tener presente y de forma transversal para no perdernos en el proceso. Es el north star del proyecto que permite que todos remen hacia un mismo lugar.

2. Identifica el problema a resolver: La mayoría de las soluciones fallan porque no resuelven el problema raíz y muchas veces definir el reto a resolver es uno de los pasos más difíciles. El proceso inicia con un problema empresarial, por ejemplo: la baja retención de empleados, problemas de experiencia de usuarios, disminución de las ventas, etc. Las causas pueden ser diversas y para poder encontrar la fuente, es necesario indagar y usar herramientas como los 5 porqués hasta encontrar ese problema que no se puede desmenuzar. Para conocer más del problema es necesario tener en consideración todo lo que está relacionado a él, ya sea mediante entrevistas a expertos, preguntas en línea o conversaciones con los usuarios relacionados, esta información permitirá encontrar el principal problema y plantear el reto a resolver.

Esta fase finaliza con un reto bien definido. Por ejemplo: ¿Cómo podríamos facilitar el proceso de pago de los clientes?

3. Entiende a tu usuario: Debemos de tener presente que la solución que queremos crear tendrá un usuario final, por lo que debemos de enfocarnos en las personas y en sus necesidades reales, interactuar con estas personas para entender como se relacionan con este problema.

No puedes crear productos en base a lo que tú necesitas, tienes que entrevistar a tus usuarios, mirar como trabajan, convivir y entender cómo ellos conviven con el problema para poder captar la información relevante o insights del usuario.

Esta fase termina con un conocimiento profundo del usuario y su problema.

4. Generar ideas: En esta fase el equipo se junta presencial o virtualmente, recapitula toda la información relevante de su usuario, del problema y los “aja” o insights, e inicia con la ideación sin barreras, donde no existen ideas buenas ni malas. Luego, en la fase de convergencia se agrupan y mejoran las ideas de forma conjunta hasta llegar a una que pase a la siguiente etapa.

Esta fase termina con una idea co-creada y con detalles generales.

5. Prototipado: Pasamos a la fase de materialización de la idea, donde de la forma más rápida y barata posible se realizan los prototipos de las ideas para entender como funcionarían en la vida real. Se pueden establecer niveles de prototipos de acuerdo al número de iteración en la que se encuentra el producto. Por ejemplo, si estas diseñando una solución digital, para el primer prototipo se pueden dibujar unos mockups en papel y con lápiz, para el segundo prototipo puedes hacer un prototipo de mediana fidelidad y para una tercera iteración un producto mínimo viable funcional que permita que el usuario interactue de forma real con el producto, y así sucesivamente iteración tras iteración.

Esta etapa se termina con la idea materializada en un prototipo que permita mostrar el valor de la solución al usuario.

6. Validación: En esta etapa se convocan a usuarios reales: clientes externos, internos, futuros clientes, usuarios finales, personas que representan a tu usuario objetivo. Se les entrega el prototipo con las funcionalidades core que quieren validar y recibe el feeback, insights y toda la información posible.

Esta fase termina con un feedback del cliente luego de interactuar con la solución

Entonces, ¿cómo saber si vamos por buen camino?, si el cliente pregunta con cierta emoción que no puede ocultar, ¿Para cuando está listo?, ¿dónde lo compro?, ¿dónde me suscribo? entonces es muy probable que el usuario sienta que la solución que estamos construyendo le generará un valor real.

En Starter creamos soluciones digitales de forma ágil y enfocados en los usuarios. En este blog iremos compartiendo algunas experiencias y lecciones aprendidas en nuestro afán de mezclar las diferentes metodologías para crear productos ágiles e innovadores.

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